15 propuestas para cambiar de era
Una base programática común para 2027
El mundo ha cambiado, pero nuestra forma de pensar no lo suficiente. En cincuenta años, los cambios tecnológicos, ecológicos y geopolíticos han transformado nuestras sociedades. Sin embargo, nuestros marcos de reflexión —economía, gobernanza, derecho— siguen anclados en el pasado. El resultado: desconfianza hacia las instituciones, auge de los retornos identitarios e incapacidad para responder a los retos sistémicos (clima, desigualdades, globalización).
Ante esta realidad, Pierre Calame propone una base programática común para las elecciones de 2027, estructurada en torno a cuatro transformaciones y quince propuestas concretas. ¿El objetivo? Pasar de una primera modernidad (separación, especialización) a una segunda modernidad (gestión de las relaciones, cooperación).
Para más información, consulta la ficha que resume todas las propuestas
1. Repensar la economía: la «Œconomía», o el arte de gestionar nuestra casa común
Nuestro modelo económico actual, basado en el crecimiento infinito, amenaza la biosfera y agrava las desigualdades. Para remediarlo, hay que reinventar la economía («Œconomía»: oïkos = casa) como una herramienta de gestión sostenible de nuestro planeta. Propuestas clave:
- Cuotas de carbono individuales (reducción del 6 % anual, equidad social);
- Gestión territorial del suelo y el agua (diálogos entre múltiples actores, agroecología);
- Pluralidad de monedas (euro + monedas locales + moneda del carbono).
2. Reinventar la gobernanza: hacia una democracia permanente
La gobernanza centralizada y vertical ya no funciona. Es necesario involucrar a los ciudadanos y a los territorios en la toma de decisiones, a través de:
- Una descentralización radical (el 50 % de los recursos fiscales para los territorios);
- La democracia permanente (convenciones ciudadanas, procesos con múltiples actores);
- Estados Generales para construir conjuntamente las políticas públicas;
- Una Europa que sirva de modelo de gobernanza multinivel.
3. Reequilibrar derechos y responsabilidades: un nuevo contrato social
Los derechos individuales (Declaración de 1789, 1948) ya no bastan. Hay que añadirles una Declaración Universal de Responsabilidades, para que cada actor (individuo, empresa, Estado) rinda cuentas del impacto de sus actos. Pistas:
- Empresas con misión y triple contabilidad (financiera + humana + medioambiental);
- Regulación de las remuneraciones (máximo 100 veces el salario mínimo interprofesional para los directivos);
- Renovación de los contratos sociales (investigación, finanzas, enseñanza).
4. Construir una gobernanza mundial: gestionar nuestras interdependencias
Los retos (clima, paz, biodiversidad) traspasan las fronteras. Se necesita una gobernanza mundial multinivel, con:
- Un arte de la paz (red de escuelas, resolución no violenta de conflictos);
- Diálogos entre sociedades (no solo entre Estados);
- Un derecho mundial de la responsabilidad (tribunales especializados);
- La gestión de los bienes comunes mundiales (clima, océanos).
¿Por qué este marco es unificador?
Estas propuestas comparten cinco principios: justicia social, sobriedad ecológica, democracia participativa, cooperación y responsabilidad. Ofrecen un marco común para una amplia alianza, al tiempo que permiten a cada componente adaptar las medidas según sus prioridades.
¿Y ahora qué?
Esta base no es un catálogo de medidas, sino una visión para 2027. Próximos pasos:
- Validar la base común;
- Organizar unos «Estados Generales» para implicar a los ciudadanos;
- Poner en marcha experimentos territoriales.
👉 Para conocer las 15 propuestas al completo y sus detalles, consulta el documento