Guía del «citymaker» sobre… la economía de los cuidados: ¿Cuál es el coste de la falta de atención en el ámbito de los cuidados?

La economía del cuidado como catalizador para el desarrollo de las ciudades

Julia Munroe, Policy Officer, 2025

El cuidado es la columna vertebral invisible de nuestras sociedades, pero sigue estando infravalorado y sin la financiación necesaria. El trabajo de cuidados no remunerado, que representa el 9 % del PIB mundial —tres veces más que el sector tecnológico—, sustenta las ciudades, las economías y las comunidades. Este informe de políticas analiza cómo las ciudades pueden transformar el cuidado, pasando de ser una carga oculta a convertirse en un catalizador para un futuro urbano próspero y equitativo.

Desde el «Mapa del Cuidado» de Buenos Aires hasta la «Escuela de Hombres que Cuidan» de Bogotá, destaca enfoques innovadores para reconocer, redistribuir e invertir en el cuidado como bien público.

Esta ficha resume el documento completo, que está disponible para su descarga.

Lo que está en juego: por qué los cuidados son importantes para las ciudades

La crisis invisible

Los cuidados —ya sean remunerados o no— constituyen la infraestructura social que hace posible todo el resto del trabajo. Sin embargo, sigue siendo informal, infravalorado y con financiación insuficiente, a pesar de representar el 9 % del PIB mundial (11 billones de dólares), tres veces el tamaño del sector tecnológico (OIT, 2018). Se prevé que, para 2030, el número de personas que reciben cuidados alcance los 2 300 millones, debido al envejecimiento de la población (MAEUEC, 2024). Sin inversión, esto agravará la desigualdad de género, ya que el 76 % de los cuidadores son mujeres, muchas de las cuales se ven obligadas a abandonar su empleo debido a las responsabilidades de cuidados no remunerados.

Riesgos clave de la falta de financiación de los cuidados:


El cuidado es la fuerza silenciosa que mantiene unidas a las sociedades; sin embargo, se trata como algo secundario. El coste de ignorarlo no es solo económico, sino humano. Sin el cuidado, las ciudades no pueden funcionar, las economías no pueden prosperar y las comunidades no pueden recuperarse. Es hora de actuar, antes de que lo invisible se convierta en irreversible.

Cómo están abordando las ciudades la crisis de los cuidados: lecciones desde el terreno

Comprender las necesidades locales de cuidados: trazar la línea de base

Las ciudades deben diagnosticar las carencias en materia de cuidados a través de datos para diseñar políticas eficaces.

El mapa se basa en encuestas sobre el uso del tiempo que proporcionan datos desglosados por género sobre el trabajo remunerado, las tareas domésticas y el cuidado de personas.

_ Impacto: Identifica las carencias en la accesibilidad a los servicios y sirve de base para las decisiones políticas.

Integrar el cuidado: proximidad, flexibilidad y accesibilidad

Las ciudades pueden aprovechar la infraestructura existente para reducir la carga que supone el cuidado de personas sin necesidad de realizar nuevos gastos importantes.

Predicar con el ejemplo: políticas de empleo progresistas

Las ciudades pueden establecer estándares para un trabajo de cuidados digno mediante legislación y reformas en el ámbito laboral.

Reducir la precariedad: apoyar a los cuidadores informales

Las ciudades pueden ofrecer apoyo directo a los cuidadores informales mediante transferencias monetarias, formación y protecciones legales.

Un cambio cultural: cuestionar las normas de género

Las ciudades deben desestigmatizar el papel de los hombres en el cuidado para redistribuir las responsabilidades.

Fomentar la colaboración: un enfoque que abarca a toda la sociedad

Las alianzas entre múltiples partes interesadas garantizan la rentabilidad y la inclusividad.


Desde las bulliciosas calles de Estambul hasta las innovadoras aulas de Bogotá, las ciudades están replanteándose el cuidado como una responsabilidad compartida. Estos ejemplos demuestran que el cambio es posible cuando la voluntad política se une a la acción comunitaria. La pregunta ya no es por qué es importante el cuidado, sino cómo podemos construir sistemas que lo valoren como la base de la vida urbana.

Recomendaciones: una hoja de ruta para las ciudades

Preguntas clave para los responsables políticos

  1. Datos: ¿Recopila su ciudad datos desglosados por género sobre el uso del tiempo y las necesidades de cuidados?

  2. Integración: ¿Cómo se integra el cuidado en los presupuestos, las políticas y la planificación urbana?

  3. Infraestructura: ¿Pueden los servicios existentes (por ejemplo, colegios, centros de salud) ubicarse en el mismo lugar o coordinarse para reducir la carga que supone el cuidado?

  4. Equidad: ¿Son los servicios de cuidados accesibles, asequibles y adaptados a las diversas necesidades?

  5. Colaboración: ¿Cómo involucra tu ciudad a los cuidadores, la sociedad civil y el sector privado en las políticas de cuidados?

  6. Cultura: ¿Está tu ciudad cuestionando las normas de género para redistribuir el trabajo de cuidados de forma justa?

Medidas prácticas


La economía del cuidado no es un lujo, sino una necesidad. Las ciudades que inviertan hoy en el cuidado cosecharán mañana los frutos de unas economías más sólidas, unas comunidades más sanas y unas sociedades más resilientes. La elección es clara: actuar ahora o pagar el precio más adelante.

Referencias

Documento en línea: A citymaker’s guide to… the Care Economy - Guía para los creadores de ciudades sobre… la economía del cuidado

Para ir más allá

Página web: www.metropolis.org